Exigir, no es dividir

La noche del miércoles y todo el jueves, causaron muchos comentarios las publicaciones de algunos jugadores de Atlético San Luis, respecto a que se tomaron fotos con el que comentaban ser “un grande” y por ende, admiraban. Les gano la emoción o el fanatismo y empezaron a subir fotos a sus redes sociales exhibiendo o vistiendo la playera de Ronaldinho o fotos de cuan cerca estuvieron de él.

El hecho en si, no tiene absolutamente nada de malo, gente hace y deshace en sus redes sociales lo que quieran, el problema en si, es que ellos pertenecen a un club, llamado Atlético San Luis FC. Desafortunadamente, para estos jugadores, el jugador con el cuál se estaban exhibiendo viste de los colores del acérrimo rival por naturaleza, tanto en la memoria deportiva en donde por décadas ha existido un odio deportivo, cómo en la situación geográfica (por más absurdo que pueda sonar, pero es algo así cómo Springfield y Sherbyville). El clásico de la 57, es una rivalidad que va más allá de los equipos per se, puesto que “San Luises” y “Querétaros” distintos se han enfrentado a lo largo de la historia y el odio futbolistico y extra futbolistico crece día a día.

Irracional o no, es algo que los jugadores de Atlético San Luis, deben aceptar en una clausula no escrita, en donde deben de pintarse de azul y oro, y denostar contra todo lo albiazul (muchos jugadores, siguen teniendo ese sentimiento, incluso en cuando abandonan el club potosino). Nosotros no queremos dividir la relación aficionado/jugador, puesto que queremos ver un San Luis exitoso. Sin embargo malas o buenas, justificables o no justificables, las acciones de algunos jugadores de Atlético San Luis, estuvieron dentro de la opinión pública y por ende, los pusieron dentro del ojo del huracán. Lo hecho, hecho está. Sus acciones ya fueron vistas por propios y extraños, que manejarán esa información para seguir avivando la leña de esa vieja rencilla del clásico.

Si habrá/hubo disculpa/justificación de los jugadores, ya no importa. Lo que es un hecho, es que a los jugadores involucrados se les exigirá más que a los demás y estarán bajo la lupa para ser criticados por el respetable aficionado. Así es el fútbol, el público no dejará a estos jugadores, hasta que demuestren en la cancha y con un fútbol superior al de los demás, si traen el azul y oro, hasta la médula de los huesos. De no hacerlo así, seguramente la afición se los reclamará con abucheos hasta que salgan de la institución.

 

Firma @coyoterulea (para que no digan que nos escondemos tras el anonimato de Auriazules, aunque todos ya saben quienes somos)

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